Rooftop Smokehouse nació como un proyecto lúdico entre amigos, en una azotea de Barcelona en 2014.
Poco a poco, esa afición creció, hasta que Buster Turner y Carla Rodamilians decidieron convertirla en algo profesional, mudándose en 2015 a la Fábrica Lehmann.
Desde entonces no han parado de ahumar; fieles al espíritu inicial y al placer de las cosas bien hechas.